Ichii se lava la cara en el bebedero del parque. El parque parece consolarle, ser amigable, aunque no acogedor. Los niños que vuelven de la escuela le miran con una confusa mezcla de asco y compasión. Ichii piensa que eso no debería mezclarse. Mira su ropa mas desgastada en dos días que en todo el tiempo que tenía con ella.
Y se apresura a continuar. Camina un rato pero se desploma sobre una banca, no se acostumbra a caminar, se siente como caballo de caballero medieval, despues de la guerra, sin poder llegar a casa, con el amo y su armadura a cuestas. El cansancio le inunda de tal forma que el hambre se repliega a una esquina de su estomago y espera.
Los rostros de las señoras que vienen de las tortillas y de los señores que buscan trabajo le miran con desprecio, como si pensaran que tan joven no tiene derecho a cansarse, a estar sucio, a sentirse tan mal, a perderse.
Ichii, no lo desea, pero está sucio, se siente mal, está perdido
No hay comentarios.:
Publicar un comentario