La estadística está en el aire, y lo que quiero decir es que acabo de salir de clase de estadística.
El fin de semestre se respira en cada risa nerviosa y cada mirada que nos regalamos en el salón.
Y el cerebro pide sueño, y el cuerpo no pide nada. Lo cual es raro, no pide nada.
Después de que la noche pega fresca en la escue3la. Antes que se acerque el final que no estoy tan segura que quiero que llegue.
Malditos los días que extrañan el vacío de la compañía. He olvidado hablar como persona, y cada vez es mas fácil olvidarme de ello. Y él no llama, no llama.
Soy los tres pubertos que descansan donde pudieron esconderse luego de la travesura irrazonable que no se les antojaba tanto hacer y que al final no les hizo reir tanto como pensaron.
Kantarou me habla por la almohada. Haruka desde las sábanas; y sin embargo mis deseos me alejan de Joaquín.
En mis piernas sobran las miserias que insisten en subirse en mi. Crean dobles neblinas, grises como los ojos que me des-alman y se destruyen para dejarme mas sola que antes que nunca.
sigh
byeeee
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