domingo, octubre 25, 2009

Fanfic ataca de nuevo.

Disclaimer: Este es una ficción de personas reales, que no me pertenecen,
Fandom: Arashi
Clasificación: NC-17 por menciones de la anatomía masculina y la violencia
Pareja: Matsumiya = Ninomiya Kazunari x Matsumoto Jun
Título? tiene que llevar uno? Supongo que podría ser "una lección de paciencia" o también "¿que traes ahi Matsujun?"

Matsumoto Jun entra por la puerta con una extraña sonrisa, trae algo en la mano, Ninomiya Kazunari no lo nota, perdido en su juego. Jun se balancea al avanzar hacia él, Nino despega sus ojos del Nintendo DS lo suficiente para darse cuenta que Matsumoto se acerca.
Hoy han sido los primeros en llegar, Aiba, Ohno y Sakurai van a llegar más tarde por sus compromisos individuales. Jun da un par de pasos más. Sonríe, no su sonrisa adorable que regala a las fans, no la de las cámaras, ni tampoco la sonrisa que alborota hormonas, ni siquiera es su sonrisa genuina, y algo en ella hace que Ninomiya salte del sofá cerrando el DS con un click.
- ¿Qué traes ahí MatsuJun? - Le dice con precaución dando algunos pasos hacia atrás alejándose del otro chico.
- Nada, Nino, Nada. - Contesta avanzando, mientras empuja su mano por detrás de su cadera, ocultando el objeto, pero no su mano. Su tono de mofa y su boca imita el rictus de burla.
Nino se percata de que está a punto de acorralarse a si mismo y evalúa sus opciones de escape, solo tiene un par de segundos antes de que el otro lo alcance. Decide, pero Matsumoto resulta mas ágil y pronto se encuentra doblado, mejilla sobre superficie fría de plástico y la orilla de la mesa cortándole la cadera, las rodillas dobladas en un ángulo casi doloroso. El peso de Jun se siente tibio y punzante sobre él, inmovilizándolo.
- ¿Sabes, Nino? - Le dice lento, pausado, moviéndose apenas para asegurar las manos de Nino con un cinturón. - ¿Nino? – Pregunta para asegurarse que le escucha.
- Matsuun~ ¿Qué haces? – interroga imposiblemente dulce, suave, intentando distraerle para escapar.
- Dándote una lección…
- ¿Lección de qué?- cuestiona intentando incorporarse una vez que el peso de Jun ha cedido un poco, quiere salir corriendo. Pero le detiene sin esfuerzo, colocándolo sin nada de delicadeza en la anterior posición, le saca el aire. Cuando puede volver a respirar se queja. Jun solo se limita a separarle las piernas con la rodilla.
- Una lección de paciencia. - Nino se retuerce y de pronto la mano de Matsumoto está en su cintura, deslizándose por la curva de sus nalgas. - Últimamente estás ansioso, eres grosero no solo con nosotros, que estamos acostumbrados, sino con los invitados… solamente… - MatsuJun deja de hablar deteniendo sus dedos en la curva justo debajo de las nalgas, en la antesala del culo de Ninomiya, quien toma una bocanada de aire, agitado. - quiero que aprendas a comportarte… - Le dice retirando su mano, alcanzando el objeto que ha puesto en su pantalón: un cepillo cuadrado, que ha tomado sin permiso del estilista. Lo descarga sobre el trasero de Nino una vez. Produce un ruido elástico, a lo que sigue inmediatamente un quejido agudo, sorprendido y amargo. - Vaya, Nino, no sabía que podías alcanzar esa nota. - le dice burlándose, al tiempo que acaricia la piel recién mallugada, por encima del pantalón, lo hace con suavidad, casi con cariño.
- Suéltame Jun. - Logra decir Kazunari, casi por completo re-compuesto, digno, sereno. Jun aprieta entre sus dedos la carne, un quejido involuntario se escapa del no tan compuesto, ni tan digno o sereno Nino, Matsumoto vuelve a descargar el cepillo en su víctima, quien ahoga un grito mordiéndose los labios.
- No. - Contesta duro e impasible, antes de descargar el cepillo nuevamente.
- Jun… Jun… - la voz de Nino es temblorosa, sollozante, él se retuerce bajo la otra mano de Jun, la que no sostiene el cepillo, que ya ha descargado un cuarto y quinto azote. – Ya… por favor, para, no más… - Se queja quedo, agudo con una agonía desconocida para ambos. - …Jun… por favor…
- Shhh…. Shhh… - Jun dice, como intentando calmarle, aunque en realidad lo que intenta calmar es la tensión acumulándose por debajo de su ombligo cada vez que escucha la voz suplicante. Descarga dos golpes más, sintiendo al otro chico estremecerse, sintiendo como cada vez se vuelve mas dolorosa la erección creciendo en sus pantalones. Deja el cepillo en la mesa, acaricia a Nino, desde el área dañada a su cadera, deslizando sus dedos por el pequeño parche de piel entre la presilla del pantalón y la camisa que se ha descubierto por el forcejeo. Nino se estremece nuevamente.
- Jun… - Vuelve a suspirar en ese tono que le da escalofríos a Matsumoto.
- ¿Si, Kazu?
- Suéltame por favor… - Jun no contesta, si limita a depositar un beso seco, mustio en la piel descubierta al pie de la espalda de Nino, pasándole una mano entre las piernas abiertas, rozándole las bolas.
- Jun… - se queja al sentir la mano deslizarse nuevamente hacia sus nalgas. - … Por favor…
- ¿Vas a dejar de comportarte como una nena en su ciclo?
- Si, lo prometo, suéltame… por favor, suéltame.
- mmmhh… No. – Nino deja salir un gruñido de frustración que se convierte en sorpresa al sentir que la mano de Jun se enreda sobre su pene erecto. – eeh…. ¿Kazu?
- ¡¡Suéltame!! – Repite con tanta autoridad como el temblor en su voz le permite.
- Okay.
Jun deja de presionarle contra la mesa y con un movimiento fluido, le desenreda del cinturón. Nino le lanza una mirada asesina, tan atenuada por las lagrimas que se secan en sus mejillas. Matsumoto alcanza una toalla húmeda de entre las cosas que se cayeron de la mesa y se acerca a él, Ninomiya no se aleja, no reacciona, incluso cuando Jun empieza a limpiarle la cara con ternura. Nino suaviza su expresión, y el otro chico comienza a darle besos intermitentes y ligeros, húmedos. La mirada de Nino es profunda, oscura y penetra en la cabeza de Jun cuando se separan, sus labios se encuentran dos instantes después, enredándose en el cuerpo del otro lentamente.

- Siéntate, Nino-Kun – Dice Sakurai hojeando su tercer periódico del día. Aiba está en un rincón embebido en su guión, con audífonos para no tener que oír a los demás y poder concentrarse.
- Nah, no gracias, estoy bien aquí. – Sonríe Ninomiya apaciblemente recargado en la pared sin despegar los ojos de su DS, siendo perfectamente amable con los otros miembros de Arashi y con el staff.
Matsumoto sonríe desde atrás de Ohno, quien le está ayudando con algunas partes de la coreografía.

2 comentarios:

Sergio Quiroz dijo...

No no no. Los Fanfic Yaoi son malos muy malos, los buenos son los Yuri

Sergio Quiroz dijo...

Además me dan miedo.....