Me gustaría atreverme a asegurar que para tí.
En algun momento alguien (o tu) se desvivía por verme.
He mutado en el eco deshidratado de el sentimiento que repta entre las ranuras que lo permiten.
Soy verde desvaído, impreciso.
Desteñido, el instante que sucede al ahora y que se desgasta los futuros, los olvida, como las memorias de las banquetas de la ciudad, que permanecen.
Permanecen
Y permanezco:
Dibujado en la ventana por la lluvia fugaz.
Pasajero, como muevo tu cabello,
como el aire que en un arrebato webon
te despeina a medias.
como el aire que en un arrebato webon
te despeina a medias.
Y las banquetas olvidan.
Las ventanas se secan
Y con los dedos,
vuelves a acomodarte el cabello.
vuelves a acomodarte el cabello.
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